La prueba de esfuerzo o ergometría es un examen de resistencia física, el cual funciona para diagnosticar o evaluar alguna enfermedad cardíaca.   En general, los cardiólogos la solicitan para detectar angina de pecho, afección coronaria, hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, alteraciones del ritmo, cardiopatías congénitas, entre otras.

La función principal de este estudio es valorar el funcionamiento del corazón durante la actividad, para ver si se presentan anomalías o síntomas que no se detectan en reposo.

¿Por qué debo realizarme una prueba de esfuerzo?

  • Observar la respuesta del corazón, en caso de alguna enfermedad diagnosticada, efectos de fármacos o funcionamiento del marcapasos.

  • Determinar la frecuencia cardíaca, para vigilar que el corazón funcione de forma regular.

  • En caso, de presentar dolor torácico o palpitaciones, o en pacientes con antecedentes de cardiopatías

¿Cómo se realiza la prueba de esfuerzo?

Esta prueba consiste en someter al paciente al mayor esfuerzo posible con ejercicio, hasta que alcance el máximo nivel de resistencia y cansancio. Antes, durante y después de la prueba de esfuerzo, el paciente está vigilado por un especialista para determinar si sufre de mareo, falta de aire, sudor frío, dolor en el pecho o nauseas.

Antes de iniciar la prueba, se colocarán parches con electrodos para registrar la actividad del corazón. La prueba de esfuerzo se puede realizar en una caminadora o bicicleta fija, la intensidad aumenta cada tres minutos dependiendo de las instrucciones del cardiólogo.

La prueba dura 60 minutos, durante todo el momento, se monitorea el corazón para diagnosticar cualquier enfermedad. Si el paciente se siente mal, deberá informar al médico para pasar a una fase de recuperación.